XIX Fiesta del Atletismo de Marchamalo por José Luis Búrdalo

Y de repente arranca mayo con un día festivo (1 de mayo) y uno se preguntaba ¿habrá alguna carrera por ahí?… vaya si las había, un par en Toledo y una en Marchamalo (Guadalajara), relativamente cerca de casa, opciones, dormir y descansar o inscribirme.

Aquellos que me conozca ya sabrán lo que hice, aquellos que no me conozcan y lean esta crónica… ya están tardando en seguirme en redes sociales y, evidentemente, si están leyendo esto es que opté por la inscripción.

…y de esto que, además, arrastras a un par de amiguetes a la carrera.

La carrera comenzaba a las 10:00 y para ser 1 de mayo, fue un día muy caluroso, ya se intuía cuando llegué a Marchamalo con suficiente antelación para recoger del dorsal, allí me encontré con José Antonio, vecino del municipio dónde vivo, al que no veía desde Tractorismo Race y, al poco también aparecieron Carlos e Ismael… el par de amiguetes engañados para correr un primero de mayo.

También estaba por allí Pablo y algún compañero suyo del Club de Atletismo Cervantes.

Tras las fotos y postureo de rigor, nos fuimos colocando tras el arco de salida, dos distancias, 5 y 10 kilómetros, una o dos vueltas al circuito arrancando en la Avenida de Castilla La Mancha, los primeros 500 metros con perfil descendente que animaba a salir ligeros, tocó girar 180º y subir la misma avenida por en el otro sentido (la avenida es un amplio bulevar)… pese a ello, el prime kilómetro sale a 5:09 min/km.

El trazado serpentea hacia la derecha por las Calles Alondra, Cogolludo y Sarmiento para volver a salir a la Avenida de Castilla La Mancha y su prolongación norte, bulevar del mismo nombre… todo subida, segundo kilómetro a 5:29 min/km.

Giro a la derecha en la Calle Cantabria, muy cerca de la Carretera Nueva de Cabanillas y volveríamos por dónde entramos tras rodear una amplia manzana (Bulevar Prado Hermoso, Calle Tesoro y Calle Castilla) girando en cuatro esquinas siempre hacia la izquierda para volver a la Calle Cantabria y, prácticamente al encarar de nuevo el Bulevar de Castilla La Mancha, alcanzar el tercer kilómetro en 5:31 min/km.

Se había terminado lo complicado, toda la subida desde los primeros 500 metros y ahora tocaban dos kilómetros de llaneo y bajada hasta meta… pero la verdad es que no cuadraban las cuentas y no se trataba de bajar por el bulevar y la avenida de Castilla La Mancha sin más, el recorrido se desviaba tres veces a hacia la derecha para rodear amplias manzanas en sentido antihorario y volver a salir a la avenida para, acto seguido volver a desviarse a la derecha… así como digo, tres veces… de modo que efectivamente, se sumaban los dos kilómetros necesarios para pasar bajo el arco de salida con 5 kilómetros cumplidos (a 5:12 y 5:24 min/km).

Los corredores que iban a una sola vuelta o aquellos que estaban inscritos a dos vueltas pero abortaban en una, pasaban por la izquierda del arco y los que seguíamos a dos vueltas tocaba repetir el recorrido… lo incómodo de carreras a varias vueltas, saber lo que te espera en la o las siguientes… con cinco kilómetros en las piernas, los parciales nos subieron del orden de 20 segundos por kilómetro, excepto en los dos últimos (noveno y décimo) en que apretamos y rebajamos respecto a la primera vuelta… lo que tiene ver cerca la meta.

A lo largo de la segunda vuelta, 10:30 de la mañana, se notaba más calor del deseable, sobre la subida más pronunciada (kilómetro 7) en segunda vuelta se hizo más dura y de ahí los 5:44 de ese parcial, pero casi era peor pensar que al llegar al kilómetro 8, cuando enfilásemos la avenida y viésemos a lo lejos el arco de meta, tocaba volver a desviarse de la avenida otras tres veces.

Como leve incidencia, llegando a la Calle Cantabria en la segunda vuelta, se nos cae delante una corredora que había dado un mal paso… pero lo hizo con estilo y se levantó suficientemente rápido como para que pareciese que casi lo hizo a propósito… bromas aparte, estaba bien, simplemente el sopor del calor que hacía, arrastró un poco más de la cuenta los pies y trastabilló.

Ya en los dos últimos kilómetros, Carlos (que es el menos patético) se le veía con un plus de energía y nos cogió unos pocos metros.

En resumen, algo menos de 10 kilómetros bajo un sol de justicia a un ritmo de 5:23 min/km, nada mal para una carrera casi sin pensar un día festivo en mitad de una semana.

Desayuno post carrera para reponer algo de energía y a pensar en la siguiente… que no estaba muy lejos, cuatro días después estaríamos en Madrid en la 6K RUN FOR WATER.

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