Skechers Norte Sur por Javier Jiménez

Llegó el día y el reto de esta temporada.

Suena el despertador a las 6 h. a.m. del día 16 de junio y el cuerpo se empieza a activar para tratar de bajar la barrera de los 39 minutos en 10 Km. Comienza la rutina de cada carrera no sin el puntito de nervios y la presión por conseguir el objetivo.

Preparo la mochila, me pongo la ropa que voy a llevar en carrera, desayuno ligero, paso por el cuarto de baño y sin más dilación salgo de casa. He quedado con los compañeros del club en Móstoles a las 7:15 a.m. para llegar con tiempo y que no haya ningún imprevisto.

Todo el mundo es puntual, con lo que nos dirigimos hasta la estación de Lago donde dejamos los coches para luego coger el metro e ir a la línea de salida. En el trayecto todo es buen rollo, ánimos entre todos y muchas ganas de conseguir lo que hemos entrenado y por encima de todo pasar una buena mañana. Los vagones del metro van llenos de corredores/as aunque también hay algún despistado que no le ha dado tiempo a llegar a casa después de una noche de juerga.

Una vez en el punto de salida, dejamos la mochila en el ropero, nos hacemos las fotos oportunas y a calentar. Hay un gran ambiente, parece que hay más gente que el año pasado. La megafonía va llamando para que nos pongamos cada uno en el cajón correspondiente a su marca y proceder a dar el pistoletazo de salida. Nos deseamos suerte y sobre todo a disfrutar.

Salimos desde el mismo cajón tres integrantes del club, Tomás, Álvaro y yo. El resto de compañeros se han quedado en otros cajones acordes a las marcas que luego batirán casi todos. Álvaro es un infatigable competidor y hoy me va a acompañar en todo el trayecto para que mi ritmo no decaiga y pueda conseguir el objetivo marcado. Ha decido no ir a batir su marca por no estar en su nivel óptimo, cosa que yo le agradezco.

Pistoletazo y a correr. La salida no se da mal y se puede correr desde el principio a un ritmo rápido, aunque no es cómodo hacerlo hasta que se salva la primera curva. El ritmo es bueno, quizá un poco más rápido a lo marcado pero se debe al primer ímpetu. En el momento de llevar un par de km. el ritmo se controla y empiezo a rodar al ritmo previsto, eso sí, aprovechando las cuestas abajo porque luego en los repechos se pierde algún segundillo.

El km. 5 lo paso en 18:49 min., ritmo de 3:46. En este momento voy muy bien. Hemos pasado la mitad de la carrera y ahora va a llegar el momento de sufrir. Entre los kilómetros 6 y 8 es cuando siempre viene la flaqueza y la dureza de seguir manteniendo el ritmo. En esta ocasión no fue menos. Apreté los puños, miré hacia adelante y dije “prohibido rendirse”.

A todo esto, Álvaro siempre a mi lado de forma vigilante y dándome ánimos.

En este sin pas de dos Km. fatídicos miro mucho el reloj y veo que voy en tiempo de conseguirlo, aunque sufriendo. Una vez que subo el último repecho que nos lleva a la Puerta de Alcalá y se enfila la calle de Alfonso XII, se que lo más duro ha pasado y solo queda darlo todo sin mirar el reloj.

Enfilo el Paseo del Prado y veo el arco de llegada, estoy a tope de revoluciones, el crono marca por debajo de los 38 minutos y veo que consigo el objetivo. Álvaro me da el último ánimo, alargo zancada y ya lo tengo.

El crono se para el 38:29.

Grito de satisfacción y alegría. El objetivo lo he conseguido.

Pasamos un día genial todos juntos, muchas felicidades a todos aquellos que habéis batido vuestras marcas, a todos los que habéis hecho una carrera excelente y sobre todo con vistas a la temporada que viene en la que se mejorarán seguro. No se me podía olvidar las cervecitas que nos tomamos después de la carrera, eso también hace equipo y sobre todo que nos conozcamos mucho más.

Solamente queda agradecer a todos y cada unos de los compañeros del club, porque gracias a ellos, a los días que compartimos entrenando, a las risas que compartimos y a los temas vario pintos que tratamos mientras rodamos, he podido ser capaz de conseguir una marca inimaginable para mi hace un par de años.

¡¡¡Muchas gracias equipo!!!

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