II Villa de Torrejón 10K Running Music por José Luis Búrdalo

Domingo 24 de febrero, día del Medio Maratón de Latina que, por segundo año, me puede el cague y no me atrevo con él (ni con el de Fuencarral El Pardo, debo ponerle remedio en 2020… si tuvieran medalla finisher, los hacía, aunque fuese a gatas), así que tocaba buscar otra prueba y la carrera de 10 kilómetros por Torrejón de Ardoz estaba como opción más que probable, bastante cerca de casa y la promesa de un circuito plano… y una labor previa de convencer a un par de sospechosos habituales para que corriesen también que, a la vista del resultado final, creo no se arrepintieron.

Como casi siempre, los días previos anuncio en redes sociales que carrera corro y empiezo a ver con quienes me voy a encontrar y saludar, un par de desvirtualizaciones, más los sospechosos habituales antes mencionados.

El domingo por la mañana, conociendo lo complicado que es aparcar en el centro de Torrejón y puesto que la meta estaba en la Plaza del Ayuntamiento (Plaza Mayor) y la salida no demasiado lejos, en la Avenida Virgen de Loreto, a las puertas del gimnasio GO fit. Llegué con tiempo suficiente para encontrar aparcamiento bastante cerca de meta, allí esperé a Pepe e Ismael, tenía que darles sus dorsales, camisetas y demás trastos.

Una vez listos, nos encaminamos a la zona de salida… yo seguía y sigo probando cosas con las plantillas para pronación, con las zapatillas apretadas voy bien y aunque llevo los cordones dispuestos de tal forma que no me aprieten en el empeine, con el paso de los kilómetros los pies se hinchan y el domingo tocaba probar zapatillas algo más flojas, pero no acababa de encontrarme, así que en la zona de salida me las ajusté un poco más.

Por allí apareció Javier, al que conocí unas semanas antes en la CARRERA POR LOS HUERFAN@S DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO y estuvimos charlando hasta que se nos echaba encima la salida y reculamos un poco, estábamos muy adelantados y no es plan de salir y estorbar a los que van más rápido.

Por allí también andaba Luis Blanco, aunque se me escapó y no pude saludarle.

Típicos nervios previos a la salida, unos más que otros… Pepe se pone muy nervioso, parece mentira, que lleva ya unas cuantas. Salida e Ismael se apresura a grabar su tradicional video en el que cuanta dónde está, con quienes y tal, cualquier día termina con el móvil en el suelo, reconozco que es algo que me gusta tener muy controlado, las manías que tenemos cada uno, seguramente si Ismael no graba su video, no correrá cómodo y si yo no salgo con todo colocado en su sitio, el móvil guardado, los pañuelos de papel en el bolsillo izquierdo del pantalón, la llave del coche en la muñequera derecha… seguramente tampoco correría tranquilo.

Recorremos la Avenida Virgen de Loreto, unos 400 metros y con un giro a la izquierda a 90º enfilamos la Avenida de la Constitución, una larga recta de kilómetro y medio con ligero perfil descendente, muy suave, de momento la carrera cumple lo que prometía, perfil llano.

Rodamos los cuatro juntos, Ismael, Pepe, Javier y yo, el primer kilómetro sale en 5:24 min/km y a mitad de la Avenida, me caza Cristian, otro conocido de redes sociales que nos teníamos que ver en la carrera, nueva desvirtualización, residente en Torrejón de Ardoz y muy enchufado para esta carrera no tarda en coger ritmo y alejarse.

Casi llegando al final del recorrido por la Avenida de la Constitución saludo a algunos corredores del Club Atletismo San Fernando de Henares.

Segundo kilómetro, a 5:10 min/km y giramos 90º a la derecha para afrontar la Calle Circunvalación y lo que será una de las dos rampas de la carrera, subir (y después bajar) el paso elevado sobre las vías del tren, rampa corta pero intensa, apretamos los dientes y cuando nos queremos dar cuenta, estábamos bajando hacia el siguiente giro, 90º a la izquierda hacia la Calle de la Solana y su prolongación de la Avenida de la Unión Europea para llegar a la Plaza de Austria, una grandísima rotonda que giramos hacia la derecha en dirección a la Calle Grecia, tercer kilómetro, Javier y yo estamos delante, Pepe e Ismael inmediatamente detrás, les anuncio que hemos hecho 5:01 min/km.

La Calle Grecia es un amplio bulevar con ligerísimos sube y baja hasta llegar al Paseo de la Convivencia y Calle Cañada, a las puertas del Parque Europa, cuarto kilómetro a 5:02 min/km, Pepe e Ismael se quedan un poquito, pero muy poquito…

Estamos en el punto más bajo del perfil de la prueba, en cuatro kilómetros apenas hemos bajado un desnivel de 15 metros, ahora tocaba recuperar ese poco perfil.

Calle Hierro y giro a la izquierda hacia la Calle Circunvalación (otra vez, pero en otro punto más alejado de aquel paso sobre las vías del tren), el quinto kilómetro ya se va a 5:25 min/km y sin embargo, pese a ir más lento, voy mirando hacia atrás y veo como Pepe e Ismael se siguen descolgando, no están lejos, pero cada vez están más lejos.

Kilómetro 5,50 y toca subir lo que hemos bajado, aunque poco, se nota en los parciales, Calle Metano y su prolongación, Calle Miño y en mitad de esta calle, toca volver a pasar por la vía férrea, esta vez por debajo, por un puente estrecho de esos en los que el paso de vehículos, a veces tiene que ser alterno, de nuevo, rampa corta pero intensa. No fuerzo en las bajadas, las dedico a soltar hombros y desde el quinto kilómetro corro olvidándome del tiempo y controlando las pulsaciones, tratando de no subir demasiado.

Sexto kilómetro poco antes de pasar bajo la vía, 5:19 min/km, atravesamos perpendicularmente la Avenida de la Constitución, por el punto dónde hacía se completaba el primer kilómetro… estábamos cerca de la zona de meta, ¿Qué necesidad hay de ir más lejos?, si giramos a la izquierda, en poco más de un kilómetro estamos en meta, pues no, atravesamos la avenida, Calle Atenas y giro de 90º a la derecha hacia la Calle Londres y hacia la mitad de la calle, kilómetro 7 (5:22), Javier me da un toque en el brazo y me señala con la cabeza a Ismael que nos engancha y sin perder ritmo, pasito a pasito, se nos escapa… le pego un bocinazo “ande vas”…

El caso es que se ha rehecho, nos dice brevemente que a partir del kilómetro siete él se activa (yo al revés, rindo mejor al principio) y lo dicho, poco a poco se marcha (¡ya te quiero ver igual de fuerte el próximo domingo en Villamanta!).

Doble giro a la izquierda al final de la Calle Londres, para rodear el Parque El Juncal y recorrer la Avenida de Madrid, a pocas manzanas de la A2, corremos en paralelo a ella y en dirección Madrid. Intento apretar un poco, aunque digamos que no nos picamos, que narices, con un dorsal puesto, algo nos picamos… pero Ismael mantiene los metros ganados y los aumenta poquito a poquito. Avenida de Madrid y Calle Madrid, algo más de kilómetro y medio, octavo kilómetro en 5:21 y el noveno en 5:24, nos acercamos a meta y se nota, mucha más gente animando que habíamos perdido de vista prácticamente desde el primer kilómetro. Pienso o quiero pensar que voy más rápido y pienso que Javier se ha quedado también ligeramente, pero nada más girar a la izquierda para coger la Calle de los Curas, que nos debe llevar a la Plaza Mayor, a meta, en esos últimos quinientos metros Javier esprinta y entra en la plaza con una ligera ventaja, Ismael entró un minuto antes y cuando entro yo, bastante satisfecho con un ritmo medio de 5:16 min/km apenas me da tiempo de felicitar a Ismael y vemos a Pepe que también entra en meta, escasos 20 segundo después, está eufórico, ha mejorado y con mucho su mejor tiempo en 10 kilómetros, pasando de unos 57 minutos a poco más de 53 minutos… ¡Enhorabuena!.
Conclusión final… efectivamente es un recorrido muy llano y asequible, una carrera para dar caña.

Vuelvo a ver a Cristian, me pregunta que me pareció la carrera, charlamos un poquillo, fotos… la plaza está a rebosar de gente.

Con los deberes hecho, toca de nuevo ir al coche, ropa seca y a desayunar, hacía tiempo que no desayunaba tras correr, como hacía antaño, últimamente acabo desayunando en casa, pero es que en plena plaza del Ayuntamiento de Torrejón hay una chocolatería-churrería y resulta que al poco de empezar a correr pasamos por delante de un puesto de churros… ese olor de churro grasiento lo llevábamos metido dentro y había que saciar esas ganas.

Volvemos a la Plaza Mayor y todavía están entrando corredores en meta. Conseguimos mesa en la churrería… y un chocolate con porras, a mí personalmente, me saben a gloría tras 10 kilómetros, seguramente, si restamos calorías perdidas al correr y sumamos calorías ganadas con el desayuno, la cosa salga “a pagar”, como con la declaración de la renta, pero que queréis que os diga, después de 10 kilómetros, cero remordimientos.

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