VI Cross de San Chinarro por José Luis Búrdalo

El primer fin de semana de abril era de los marcados en rojo, XIX MOVISTAR MEDIO MARATÓN MADRID y echando la vista atrás y contabilizando carreras, necesitaba meter una carrera más antes como fuese si quería redondear en dicha prueba mis primeras 150 carreras así que viendo el calendario y opciones de carreras, el Cross de Sanchinarro de Eventsthinker se planteaba como una buena opción.

Había oído hablar de la dureza de esta prueba… al final, entre pitos y flautas, en dos años creo que he hecho todas las pruebas del circuito Eventsthinker… a ver si la próxima temporada hago el circuito completo, pero la verdad es que mi planteamiento para el sábado 6 de abril era ir con suma tranquilidad, riesgo cero y sin forzar nada para estar fresco al día siguiente… pero la realidad es otra, uno se pone un dorsal y bajo un arco de salida y hay que dar un poco más y salió un ritmo de 5:47 min/km.

Un día más, por allí andaba Luis Blanco al micro y sabía que coincidiría con Pepe Bordés, José Luis Priego y César Sánchez.

Al llegar con el coche a la zona, me empecé a preocupar viendo tramos balizados con unas rampas importantes, de esto que dices “madre mía, con lo que tengo mañana, quien me manda jugarme una mala pisada, una torcedura…”, al llegar aparco justo detrás de Pepe y casi lo primero que hablamos era eso precisamente “¿tú has visto que rampas?” y es que los chichos de Eventsthinker lo del “falso llano” lo llevan al extremo más duro, habrá que quererles de igual forma, no todo va a ser Paseo de la Castellana arriba y abajo.

Saludados y fotografiados para el postureo y la posteridad, se procede a dar la salida, como siempre en estas pruebas, dos vueltas al circuito y la intención era reconócelo en la primera para tratar de hacerlo lo mejor posible en la segunda.

El circuito se desarrolla en un parque comprendido entre las Calles de Vicente Blasco Ibáñez, la Avenida de Niceto Alcalá Zamora y la M-40, arrancamos prácticamente en paralelo a la primera de las calles en dirección a su cruce con la avenida, algo de descenso inicial, apenas 200 metros para subir 33 metros en 500 metros de recorrido, una primera rampa muy dura e intensa, precisamente la que había visto llegando con el coche que, en la segunda vuelta pasaría factura, “hacemos cumbre” coincidiendo con la esquina entra la Calle de Vicente Blasco Ibáñez y la Avenida de Niceto Alcalá Zamora.

Una vez superada esa primera tachuela, 400 metros de falso llano para superar el primer kilómetro alejándonos de la avenida y adentrándonos en el parque para volver a colocarnos poco después en paralelo a la avenida, bajando todo lo subido hasta llegar casi al segundo kilómetro… lo malo de bajar fuerte, es que en algún momento tocaría volver a subir y efectivamente, con un giro a 180º, punto de fotografía de la organización, subimos casi en paralelo al sendero anterior, esta vez más cerca de la M-40, llegando a ascender otros 30 metros aproximadamente en el kilómetro 2,5… Pepe y yo nos vamos alternando las posiciones y la verdad es que llevamos un ritmo más o menos constante, en el tercio final del grupo de corredores, José Luis y César se marcharon hacia un buen rato y, en paralelo a la M-40, le hago a Pepe una señal en la que le doy a entender que estamos prácticamente al nivel de los áticos de las viviendas al otro lado de la Avenida Niceto Alcalá Zamora, el trecho subido ha sido importante.

Desde el kilómetro 2,5 hasta el 3,5 aproximadamente, punto de paso por la zona más cercana a meta, toca bajar de nuevo todo lo subido, siendo la primera vuelta y conociendo mi punto débil, los tobillos, tocaba precaución máxima… en la zona más baja de la carrera, en el Arroyo de Valdebebas (muy seco la verdad), tocaba relajarse un poco y pensar en como afrontar la segunda vuelta una vez conocida la primera.

En la segunda vuelta, la primera rampa, la subida de 33 metros que esta vez caía sobre el kilómetro 4, se me atraganta ligeramente y Pepe me coge unos metros, pienso que “no es mi guerra”, al día siguiente toca medio maratón… pero en cuanto empezó la zona de falso llano y bajada, sorprendentemente me recuperé y empecé a recortar los metros perdidos a Pepe y afrontar la segunda subida mejor que en la primera pasada y, el último kilómetro de bajada, con mayor confianza y rapidez, tanto que me sorprendí bastante a mi mismo bajando con una soltura y “a lo loco” como no me había atrevido a bajar ni en esta carrera, ni en otras carreras fuera del asfalto dónde reconozco que soy muy conservador, llevado por el miedo a tropezar o pisar mal.

El caso es que dimos caza a José Luis y a César… algo que casi no me creo, ellos son “de otra pasta” y a sabiendas de que iban conservando, esa tarde iban a correr en Parla y el domingo nos veríamos también en el medio maratón, no es habitual que entre en meta con ellos, siempre llegan antes… de hecho, en el anterior cross Eventsthinker en Hortaleza, acompañarlos es algo que me dura algo menos del primer kilómetro y no hay forma de cazarlos, así que la verdad, la remontada en la segunda vuelta me supo pero que muy bien y Pepe entró eufórico en meta, cada día le gusta más correr fuera del asfalto… a ver si le engaño en noviembre para que haga el EcoTrail Madrid.

Carrera terminada, pasamos a saludar a Luis Blanco y comentamos un poco la carrera los colegas y nos despedimos hasta el día siguiente, esperando encontrarnos en el medio maratón.

La verdad es que, a toro pasado, es un cross duro, pero no es excesivamente duro… pero si leéis esto, Eventsthinker… eso no significa que tengáis que hacerlos más duros, para nada, dejadlos así que bien están.

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