Western States 100 2025: El Estudio Fisiológico que Revela los Límites del Ultrarunning
La Western States Endurance Run 100 (WSER 100) es una de las carreras de ultramaratón más duras y emblemáticas del mundo: 161 kilómetros por las montañas de California, con más de 5.700 metros de ascenso acumulado, descensos técnicos y tramos expuestos al calor intenso. En la edición de 2025, un atleta de clase mundial completó la prueba en 14 horas, 19 minutos y 22 segundos, logrando el tercer puesto overall y quedando a solo 10 minutos del récord del recorrido en ese momento.
Un estudio reciente publicado en el Journal of Applied Physiology analiza de forma detallada las respuestas fisiológicas, nutricionales y termorreguladoras de este corredor durante la competición real. Se trata de un caso único, ya que es uno de los primeros en medir tantos parámetros directamente en carrera, en lugar de en laboratorio o con atletas recreativos. Puedes acceder al artículo completo aquí: Physiological, nutritional, and thermoregulatory responses of a world-class mountain-ultramarathon athlete during the 2025 Western States Endurance Run 100.
Los investigadores (entre los que figura Kilian Jornet) utilizaron herramientas avanzadas como agua doblemente marcada (para medir el gasto energético total), un sensor ingerible para la temperatura corporal, análisis de orina para evaluar el estrés renal y datos de GPS para estudiar el ritmo sostenido. Entre los datos más destacados:
- El gasto energético total durante la carrera fue de 16.104 kcal, lo que equivale a una media de aproximadamente 18,8 kcal por minuto en los momentos más exigentes.
- La ingesta de energía alcanzó 6.720 kcal, con una media de 86 g de carbohidratos por hora, una cifra muy alta que permitió mantener el rendimiento durante tantas horas.
- El corredor consumió 12,5 litros de líquido (unos 0,87 L por hora), incluyendo 18,5 g de sodio para compensar las pérdidas por sudor. Perdió un 4,3 % de masa corporal, un valor moderado considerando las condiciones.
- La temperatura corporal interna se mantuvo en una media de 37,1 °C, aunque alcanzó un pico de 39,4 °C en los tramos más calurosos.
- Hubo signos de estrés renal temporal (aumento de biomarcadores como NGAL y KIM-1, junto con proteinuria y hematuria leves), pero sin consecuencias graves.
- En cuanto al ritmo, mantuvo una velocidad normalizada del 84,8 % de su velocidad crítica prevista, con un descenso del 15 % a lo largo de la carrera, lo que demuestra una resistencia excepcional a la fatiga.
Las conclusiones principales del estudio son claras y relevantes para cualquier corredor de fondo o ultra:
- Este caso establece los límites superiores realistas de gasto energético (alrededor de 18,8 kcal/min), ingesta de carbohidratos (86 g/h) y capacidad de resistir la fatiga en una ultramaratón competitiva bajo condiciones ambientales extremas (calor, altitud y desnivel).
- Muestra que, incluso en un atleta de élite, el cuerpo enfrenta estrés térmico, pérdidas de fluidos y electrolitos, y una demanda metabólica brutal, pero una estrategia bien ajustada (alta ingesta de carbohidratos, hidratación controlada y pacing inteligente) permite mantener un rendimiento muy alto hasta el final.
- Destaca la importancia de la nutrición e hidratación personalizadas durante eventos largos: no basta con beber cuando se tiene sed; hay que planificar ingestas constantes y altas en energía para evitar el agotamiento.
- La resistencia a la fatiga (durability) es clave: el corredor perdió solo un 15 % de su velocidad relativa a lo largo de 100 millas, algo que se logra con entrenamiento específico, recuperación adecuada y una gestión consciente del esfuerzo.
En resumen, este estudio no solo documenta un rendimiento excepcional, sino que ofrece pistas valiosas sobre cómo el cuerpo humano responde al límite en ultras extremas. Para corredores que preparan maratones, trails largos o incluso sus primeras ultras, estos datos refuerzan que la clave está en entrenar la nutrición, escuchar al cuerpo ante el calor y priorizar la consistencia en el ritmo.